Me gusta caminar descalzo. En mi casa estoy casi todo el día sin medias. Me gusta esa sensación. Una amiga de la casa que es terapeuta nos explicaba hace tiempo que esa es una manera sencilla de “hacer tierra” y descargar energías pesadas.
Efectivamente estamos llenos de energía. La estática es sólo un ejemplo visible de ella. Pero también los aparatos eléctricos. Varias veces me ha pasado que agarro un equipo y me da un corrientazo.
También me gusta leer. Adoro los libros. Mi casa está llena de libros, nuevos, usados, de mis padres, de la universidad. Me encanta la idea de encontrar un buen libro que me acompañe por unos días.
Me gustan las margaritas. Son mi flor favorita. Son sencillas, frescas, hermosas, silvestres. Cuando mis finanzas me lo permiten y tengo la oportunidad de pasar por un puesto que venda flores, me gusta comprar un ramo de margaritas y llevar a mi lugar de trabajo, tener en mi cuarto, colocar en la sala.
Me gusta ver las estrellas. Me encantan las noches estrelladas, los cielos despejados donde se pueden ver muchos puntos de luz a pesar de la contaminación lumínica de las ciudades.
Cuando estoy enamorado me gusta dormir sintiendo el cuerpo de la otra persona. A ver si me explico. ¿Han leído la novela Gabriela, clavo y canela del escritor brasileño Jorge Amado? Hay una parte que describe a Gabriela durmiendo en su cama con el árabe, la luz de la luna entraba por la ventana y el árabe dormía con su rodilla y su muslo apoyados en una nalga de Gabriela. Esa imagen me encanta. Y así me gusta dormir cuando estoy enamorado. No pegados, ni abrazados (abrazados es muy rico, pero por un ratico solamente). Me gusta dormir con mi pareja sintiendo el contacto, con una parte de él descansando sobre mí, su brazo sobre mi pecho, su mano sobre mi espalda, sus muslos sobre mis nalgas, nuestros pies enrollados.
Me gustan las cosas sencillas. Me gustan las fuentes, los sitios con agua, las plazas, los parques, el color de la grama después de llover. Me gusta jugar con mis perros, echarme al piso con ellos, que se me tiren encima, me laman, me muerdan.
Adoro los zapatos de tela. En una época de mi vida me sentía grande e invencible cuando usaba zapatos de tela.
No me gustan los regalos costosos. El mejor presente que alguien me puede hacer es un marcalibro que hable de esa persona. O una postal. Yo adoro los marcalibros, los colecciono y los uso.
Sueño con ser padre. Tener hijos. Ser abuelo. Estar rodeado de nietos y narrarles cuentos los domingos debajo del naranjo de la casa, en el patio, sentados en la grama.
Esas son algunas de las cosas que me gustan.
2 comentarios:
PARA MI GUSTO ERES UN HOMBRE MUY ABIERTO, LIBRE Y COMO DICEN EN MI TIERRA "SIN PELOS EN LA LENGUA", Me gusta como escribes tus cambios, yo también he llegado a pensar en que es bueno darse la oportunidad de ser otro quien no eres, "siempre para mejorar" pero no se como dejar de ser quien soy, a veces es bueno y a veces te das cuenta que ser como eres ha sido la causa de muchas cosas, en fin ya estoy debrayando jajajaja. lo que dices de buscar personas positivas es algo que todos debemos hacer, no es agradable andar por la vida escuchando infinidad de problemas (no lo digo por ser egoísta) pero es mejor buscar la tranquilidad y divertirse.
La enfermedad que padeciste "la ansiedad", me es familiar yo tuve un novio que sufría de lo mismo y convivi con los dos durante un largo periodo.
Es difícil de entender, sobre todo porque es algo que no se manifiesta, es algo que no se ve, pero existe.
Te deseo suerte en tu proceso y bien por haber dejado los antidepresivos...
Hola bella
Gracias por tus comentarios
tal cual, soy un tipo sin pelos en la lengua, jajajaja
lo que dices de tu ex es cierto, cuando uno convive con esto, se hacen tres en la relación, en mi caso, pedí ayuda profesional y ahí voy, poco a poco, avanzando, no es fácil pero es un camino largo y lo importante es seguir
gracias por tus deseos igual para ti en este 2008
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