domingo, 23 de diciembre de 2007

Bailar una de mis pasiones

Bailar es una de mis pasiones. Adoro el tecno, la música electrónica. En realidad bailo de todo. Soy ese tipo que va a las fiestas y baila toda la noche, lo que pongan, con quien sea, abuelitas, tías, amigas, muchachas, mujeres casadas, solteras, divorciadas… y si el ambiente lo permite, también echo un pie con uno que otro carajo.

Bailo de todo, tropical, merengue, salsa vieja, brava, erótica, regeton, rap, calipso, de todo… pero si hay algo que me encanta es la música electrónica.

Una de las cosas que descubrí apenas comencé a ir a los sitios de ambiente es que la música techno que ponen en esos lugares es muy rica. Al principio cuando empecé a ir a discotecas gays, no existía lo de hoy. Antes había lugares con tipos de música, Tal sitio pone techno; el otro, salsa y merengue, el otro pone de todo. Así que uno debía saber qué le provoca bailar esa noche antes de escoger el local.

Ahora hay sitios con varios ambientes, donde puedes bailar toda la noche lo que te provoque y si te aburres y quieres cambiar, sólo cruzas de un ambiente al otro y listo. Me gusta ese concepto.

En estos tiempos, cuando quiero desestresarme, cuando estoy feliz y quiero celebrar, cuando estoy tenso y quiero relajarme, cuando quiero escapar, o cualquier otra cosa, me voy a una disco y bailo toda la noche música electrónica. Cierro los ojos y comienzo a bailar, sólo, conmigo mismo, sin nadie que se me pegue. Como digo yo “comienzo a tirar patadas y kunfú”.

Para mí es muy rico, poder ir a un local y bailar toda la noche y drenar, celebrar, reírme, gozar la música, es muy sabroso y lo disfruto mucho.

A veces hay tipos que te caen en la pista, y como me ven bailando solo creen que estás en plan de cacería, y se me acercan. Yo me doy cuenta porque termino dándoles un manotazo sin darme cuenta cuando se acercan mucho porque, como les dije, yo cierro mis ojos.

Luego que me disculpo por el manotazo, y ellos vuelven otra vez a acercarse y es que caigo en cuenta que me están cayendo.

Intento seguir en mi baile, pero algunos insisten y comienzan a hablarme, que ¿qué hago aquí? Bailando ¿y con quién? Yo solo ¿y por qué tan solo? Y toda esa sarta de babosadas que dice un tipo que te está cayendo en un sitio donde apenas puedes escucharlo.

Si el carajo está simpático, me lo buceó un ratico, intento bailar con él pero sin estarse pegando y luego sigo con lo mío. Si no me gusta, me lo sacudo rápido. Los peores son los que quieren pegarse, y quieren venir a restregarte sus bultos, como si uno estuviese allí para que le recuesten pendejadas.

Una vez se me acercó un catire, alto, más alto que yo, simpático. Ese insistió e insistió, me dijo antipático porque no le paraba bolas, lo tropecé no sé cuantas veces, hasta que terminé cediendo, bailamos un rato y al final nos dimos unos besos.

Otros tipos solo te ven toda la noche y no se acercan. Te ven como si fueras una torta de fresa con crema apetecible en una pastelería, pero no se acercan… afortunadamente.

Y es que algunos de mis amigos no entienden que yo vaya a una disco con ellos, y mientras que ellos están cuadrando un polvo, un levante o un teléfono, lo único que a mí me provoca hacer es bailar toda la noche en la pista electrónica.

Mi salida ideal es una noche donde el DJ haga mezclas arrechísimas, la gente se lo tripee un montón y haya espacio en la pista para bailar tranquilo. Lo demás es bonus track.

2 comentarios:

Monchis dijo...

Hola Willy,

Por aquí también se pincha mucho la música electrónica y como también somos caribes el regeton está a la orden del día.

Yo soy muy sensible al contacto humano y me encanta tocar y ser tocado; por eso prefiero la música tropical.. y no hay nada como un regeton bien apretado para "tantear la mercancía"

en cuanto a la música electrónica nadie aquí baila con nadie... todo el mundo está al mismo tiempo en la pista y tienes la sensación de estar bailando solo y con todos al mismo tiempo.

En nuestras discos gay no hay mesas ni sillas, simplemente una barra donde conseguir el licor y el resto del espacio es para bailar.... nadie se sienta, nadie se queda quieto.

Te suena?

Jorge dijo...

SÍ, es muy parecido acá
aunque en algunos sitios sí hay sillas y mesas, y en algunos incluso debes consumir un gran servcio, licor y eso, pa poderte sentar.

lo de la música tropical es muy rica, y del perreo del regeton, i se diga, pero lo que yo adoooooooro es el puki puki de la música electrónica por la sensación de escape que me brinda, con ella dreno, me olvido de mí, del mundo, de los peos, de todo, con ella solo celebro estar, en este momento, es muy rica, y sí, también es muy individualista

pero entre gustos y colores...

jajajaja
un fuerte abrazo