domingo, 27 de enero de 2008

Willy sobre ruedas

Lo decidí. En diciembre tomé la decisión de comprarme un carrito, aunque sea usado, tengo los reales, me falta el modelo, y cerrar el trato. Yo no sé manejar, es más, no me gusta. Pero entre seguir subiendo y bajando a Caracas en transporte público, mudarme y gastar un realero en residencia o comprarme un carrito, la del carro era la opción que menos me desagradaba.

He aprendido más de carros en este mes y medio que en toda mi vida. Quiero un carro automático, motor de 1,6 en adelante pa que aguante la mecha subiendo todos los días, del 2004 en adelante, con menos de 80 mil kilómetros recorridos. De marcas y modelos no sé mucho. He visto varios que me gustan, pero nada que me enamore.

Así que dentro de poco, Willy estará sobre ruedas, aprenderá a manejar y conocerá algo de la libertad que te otorga un carro propio, además de las responsabilidades que también trae. Les contaré de mis aventuras aprendiendo a manejar. Willy se da otro chapuzón, ¡Más fino!

1 comentario:

Monchis dijo...

Hola Willy,

Adelante y motorizado...felicitaciones.

Yo no sé como será en Venezuela, pero por estas tierras adquirir un carro es muestra de ascenso en la vida y adquieres puntos dentro del ambiente gay.

Por aquí se les dice "gasolineros", son los muchachitos que se deslumbran ante un carro de marca "importada"... sin "importar" que c
clase de tonto vaya adentro.

Cosas de jóvenes,

Saludos,